Todo comenzó en 2022 como un mediometraje de bajo presupuesto, pero la repercusión lograda en el ámbito independiente lo transformó en la primera película de terror del año en llegar a las salas argentinas.
Se trata de “La noche del espantapájaros” (“Die’ced: Reloaded” en su título en inglés para distinguirla de la original), y contiene todos los elementos del subgénero slasher: un asesino sin rostro -normalmente enmascarado y con ropajes que ocultan su identidad- con graves problema mentales, que ataca a las personas con armas blancas -cuchillos, machetes o hachas, con la posibilidad abierta a otros elementos filosos- y deja tras de sí un regreso de cuerpos mutilados y mucha violencia explícita y sangre que derrama en pantalla, como los clásicos “Halloween” y “Jeepers Creepers” con sus respectivas secuelas y un clima que remite a las recordadas experiencias estéticas de la década del 80, época en la cual está ambientada la producción.
Aspectos técnicos
De la primera versión a la que ahora se estrena las distancian 30 minutos de rodaje y la experiencia acumulada por su director y guionista, Jeremy Rudd, con el aporte económico de Epic Pictures Group que le permitió mejorar sobre todo los aspectos técnicos de la película. El elenco sigue siendo encabezado por Eden Campbell, Jason Brooks y Nigel Vonas. Su presencia el año pasado en la grilla del festival Buenos Aires Rojo Sangre -el más importante de América Latina especializado en el terror- tuvo una gran repercusión, lo que le abrió camino en el circuito comercial nacional.
Cuál es la película de terror dirigida por Guillermo del Toro que está arrasando en NetflixLo que no cambia entre ambos filmes fue la historia: Benny es un asesino que pasó décadas encerrado en un hospital psiquiátrico de Seattle; durante la noche de Halloween, aprovecha la celebración para escapar. La ciudad queda rápidamente envuelta en una ola de muertes, con un criminal disfrazado (obviamente) como un espantapájaros que recorre las calles y ataca a los jóvenes que participan despreocupados en fiestas donde se viven muchos excesos.
Sin embargo, adelanta la sinopsis, Benny no actúa al azar. Su verdadero objetivo es Cassandra, quien tiene un pasado misterioso y un vínculo oculto con el criminal en serie: la adolescente está decidida a descubrir qué le pasó a su madre desaparecida años atrás, lo que la pone sobre la pista del asesino ahora liberado. Entre callejones, bosques y casas victorianas, la persecución se vuelve cada vez más personal.